
“El arte es lo que dejas salir”.
Andy Warhol
“La etimología de la palabra “duelo” se relaciona con “contienda”, “combate uno a uno”, lucha entre dos; como en la elaboración del proceso de duelo, la lucha interna, entre aceptar la pérdida y negarla,retenerla.
Significa además un estado de luto o aflicción, el luto se define como la expresión medianamente formalizada de responder a la muerte, es decir, la muestra externa de los sentimientos de pena ante el fallecimiento de un ser querido.
El duelo es la reacción natural ante la pérdida de una persona, objeto o evento significativo. El duelo sucede frente a cualquier pérdida, no sólo frente a la muerte concreta, sino a situaciones que nos enfrentan a la pérdida, podemos entonces hablar de duelos frente a diferentes situaciones: mudanza, etapas de la vida, situaciones vitales, divorcio,cambios que implican dejar atrás, perder algo, etc…Se trata de una reacción principalmente emocional y comportamental en forma de sufrimiento y aflicción, cuando el vínculo afectivo se rompe”.*
(*)Extraido de Navegares, Marta Bujó.
El proceso psicoterapéutico a través del arte permite un acompañamiento en los estados de transición para apoyar, expresar, compartir y finalmente, transformar el dolor o aflicción.
El proceso de duelo es un período de transición natural y necesario.
Vivirlo con tranqulidad, conciencia y apoyo puede ser, además, una oportunidad de aprendizaje. Lo más importante en las situaciones de duelo es poder transitarlos asumiendo los diferentes estadios psicoafectivos para poder llegar finalemente a la transformación de las emociones.
El arte utilizado en un contexto terapéutico actúa como herramienta de transformación y canalización de las emociones dolorosas.
La obra de arte nos permite contener imágenes internas que necesitan ser compartidas y vistas con cierta distancia para dar paso a otras imágenes de esperanza.